Hoy en día la palabra Astrología es
casi de uso cotidiano.
Los Astrólogos escriben libros, opinan en los medios de comunicación, “pre-dicen”, poseen un aura de misterio y fascinación que al público en general seduce y atrapa.
La visión y el uso de la Astrología en la actualidad, posee diferentes matices y adhiere y se mezcla con un sinnúmero de filosofías y modernos paradigmas.
Interesante resulta el estudiar esas relaciones y enriquecerse con sus apreciaciones.
Pero para nosotros la visión de la Astrología más conveniente al Ser Humano, es la que se relaciona con su Mundo Interno, con esa dinámica maravillosa de equilibrios y des-equilibrios constante y permanente que se produce en nuestro espacio íntimo, en ese lugar al cual es a veces tan difícil acceder, en ese campo que desconocemos pero que es decisivo a la hora de configurar nuestra realidad, e ir “armando” nuestra vida.
A la hora de hablar de Astrología, siempre cae sobre el tapete de su estudio e investigación, la palabra:
En nuestra visión Astrológica el Destino no existe. Sólo existen tendencias. Más o menos fuertes, más o menos condicionantes, más o menos inconscientes.
Lo que sí incluimos en nuestra apreciación del Estudio Astrológico, es que la “casualidad” no existe, lo que sí existe es la “causalidad”, o sea un sinnúmero de acciones “causas” que generan otras acciones “efectos”.
Muchos seres humanos acostumbran a “recortar” los eventos de un contexto y aislarlos, para luego “quejarse” o “sufrir” aquello que sucede, pero que según estas personas viene de algún Dios que premia o castiga, o viene como un demonio perverso a “complicarnos” la existencia.
Esto es un error muy común y a veces es muy trabajoso “deshacerlo”, ya que el programa está fuertemente instalado en nuestra maravillosa Bio-Computadora-Humana.
Nuestro trabajo con la Astrología apunta a:
A tener una forma de acceso al entramado Energético-Arquetípico Interno de nosotros mismos o de nuestros Consultantes.
A poder comprender/nos la cadena de causas y efectos que está actuando en determinada problemática.
A comprender claramente las tendencias que cada uno de nosotros posee en lo más recóndito del su mundo interno.
Y a re-direccionar esas energías, para que configuren una realidad más plena, un mundo más lleno de positivas posibilidades. Para que nos lleven a descubrir nuestra verdadera Voluntad.
La llamada Carta Natal o Radix, es para
nosotros un mapa de ruta, dínámico, palpitante y repleto de
posibilidades y desafíos.
Y que nos aporta las claves o llaves para abrir esos portales íntimos que a veces poseen doble cerrojo y sus llaves están como perdidas en un oscuro desván o altillo.
A esta altura algunas persona se podrían preguntar:
¿La Astrología es como la Psicología?
Es bueno aclarar de entrada, que por ética no invadimos terrenos ajenos que no pertenecen a nuestro campo de acción.
La Astrología no reemplaza a la Psicología y viceversa.
Pero de alguna manera se complementan. Sobre todo la Psicología postulada por el Dr. Carl. G. Jung y su teoría de los Arquetipos.
Ambas disciplinas podrían trabajar en conjunto. Pero una no condiciona ni descalifica a la otra.
Usar la Astrología a nadie lo transforma en Psicólogo/a. Si bien hay muchos Psicólogos/as que han abierto su mente a incluir a la Astrología como un complemento a sus estudios.
En nuestros Cursos y atención de consultas, siempre como Consejeros / Astrólogos estamos atentos a si en algunos casos efectuar la derivación correspondiente al Profesional competente, ya sea Psicólogo, Psiquiatra, o Médico. Y a nuestro alumnado en los Cursos de Astrología les enseñamos lo valioso que es poder darse cuenta de la necesidad de una oportuna derivación.
Para nosotros un buen Astrólogo /a es quien:
Posee una buena escucha de las necesidades de quien lo consulta.
No determina, ni condena, mucho menos condiciona.
No invade territorios profesionales ajenos.
Posee criterio para derivar al profesional correspondiente.
Trabaja sobre las necesidades del consultante, nunca sobre lo que supone que el consultante “debe” trabajar.
Señala comportamientos que conducen a resultados dificultosos, y otorga las herramientas para transformarlos.
Conclusión:
La Astrología en un nivel muy profundo
es
todo un camino de Autoconocimiento
y esta breve reseña
es una invitación para comenzar a recorrerlo.
Ulises Carreño